3. No hay ciencia sin comunidad (digital)
Durante mucho tiempo, la investigación se ha asociado con la imagen del estudioso solitario, rodeado de libros y entregado por entero a sus ideas. Sin embargo, ya Aristóteles recordaba que el ser humano es, por naturaleza, un ser social. También el investigador lo es . Ningún conocimiento se construye completamente en soledad: las ideas crecen en el diálogo , en el intercambio y en el encuentro con otros. En la galaxia Google, esta dimensión social de la ciencia adquiere nuevas formas. De la torre de marfil al entorno digital La torre de marfil parece desvanecerse porque las redes sociales han abierto nuevos espacios para la investigación. Herramientas como ResearchGate, Google Scholar, ORCID, LinkedIn o Academia.edu permiten localizar publicaciones, seguir el trabajo de otros investigadores y establecer conexiones con personas e instituciones de todo el mundo. En el ámbito de la literatura hispánica, estas plataformas facilitan el descubrimiento de nuevas líneas de in...